Cristiano Ronaldo llegó en 1997 a las categorías inferiores del Sporting de Lisboa procedente del Clube Desportivo Nacional de su Madeira natal. Tras superar un problema de corazón que a punto estuvo de alejarle de los terrenos de juego, se convirtió en uno de los jugadores más prometedores de la cantera lisboeta. La apuesta del club por él fue clave desde el inicio y en el verano de 2002 cumplió su sueño de debutar con el primer equipo en un partido de clasificación para la Champions League ante el Inter de Milán. En esa temporada había comenzado en los juveniles, para pasar posteriormente al filial y acabar el curso estrenándose en el antiguo Jose Alvalade ante todo un tricampeón de Europa.

En su primer año en el primer equipo del Sporting hizo una gran temporada para un debutante, marcando 3 goles y dando 6 asistencias en los 25 partidos de liga que disputó. Pero toda su carrera daría un giro aquel 6 de agosto de 2003 cuando el Manchester United viajó a Lisboa para inaugurar el nuevo Jose Alvalade en un partido amistoso contra los blanquiverdes. Un imberbe Cristiano Ronaldo de apenas 18 años sabía que estaba ante su oportunidad de demostrar sus condiciones al mundo entero y no defraudó.

Sporting de Lisboa – Manchester United (Amistoso 2003)

El Manchester United era el invitado perfecto para la inauguración del nuevo Jose Alvalade construido para la Eurocopa de 2004 que se jugaría en tierras lusas. El equipo inglés era el vigente campeón de la Premier League y contaba en sus filas con algunos mitos de la historia «red devil» como Scholes, Solskjaer, Rio Ferdinand, Barthez o el goleador Van Nistelrooy que comenzaría el partido en el banquillo. Los portugueses combinaban la veteranía de Joao Pinto o Paulo Bento con la juventud de varias promesas entre las que destacaban el brasileño Rochemback y el propio Cristiano Ronaldo, que meses antes había cumplido la mayoría de edad.

El joven Ronaldo salió al campo con el número 28 y desde la primera bola que tocó demostró su descaro y su obsesión con llegar al área rival sin miramientos. Con la confianza total de Fernando Santos, con el que años después lograría la Eurocopa, CR28 se escoró a la izquierda comenzó su recital de bicicletas y cambios de ritmo con el que desesperó a un O´Shea que se vio superado en todas las facetas de juego hasta que fue sustituido por Lynch. Lo cierto es que daba la sensación de que solo había un equipo en el campo que se estaba tomando el choque en serio, ya que los ingleses estaban a verlas venir sin mostrar ningún tipo de tensión. Por ello no fue ninguna sorpresa que mediada la primera parte, una combinación de Cristiano y el lateral Jorge acabara con un centro al área que remató Luis Filipe para lograr el primer gol del encuentro. Ni el tanto fue capaz de despertar a los visitantes, que apenas crearon peligro en la portería de Ricardo.

En la segunda mitad los portugueses cambiaron su habitual camiseta blanquiverde por una dorada muy poco favorecedora. Pero con distinta ropa, el choque corrió por los mismo derroteros. Los locales, de la mano de un Cristiano Ronaldo desatado, que se trasladó a la banda derecha, seguían generando numerosas ocasiones que concluyeron con el gol de Joao Pinto tras una falta botada al corazón del área, perfectamente dirigida a la red. A falta de un cuarto de hora Ferguson sacó a Van Nistelrooy para maquillar el resultado, pero se encontró con un nuevo tanto de Joao Pinto que cerraba así su doblete con un balón cruzado desde la frontal. Solo un gol muy extraño del defensa Hugo en propia puerta cuando se llegaba al minuto 90 sirvió para que los «red devils» no volvieran a casa de vacío.

Tras el encuentro los propios jugadores del United recomendaron a Ferguson el fichaje del joven portugués que les hizo trizas durante los 90 minutos. Su potencia, habilidad y personalidad sorprendió a la plantilla inglesa que confiaba en que ese tal Ronaldo repitiera en Old Trafford todas las diabluras que acaban de ver en el Jose Alvalade. El entrenador escocés, que también quedó maravillado, cumplió los deseos de sus pupilos y se llevó a Cristiano al Reino Unido. Apenas 10 días después del amistoso en Lisboa, CR7 debutaba con el Manchester United saliendo desde el banquillo en el primer partido de la temporada 2003 – 2004 de la premier League. Desde entonces, decenas de títulos y 5 balones de oro demostraron a Ferguson que sus pupilos tenían buen ojo para los fichajes…

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