El West Ham United es uno de los clubes históricos de Inglaterra. Sin embargo, en sus más de 100 años de vida no ha sido capaz de levantar ningún título liguero, teniendo que conformarse con tres F.A Cups y una Recopa Europea. Ron Greenwood, uno de los entrenadores más queridos de los Hammers contestaba de esta manera a aquellos que criticaban la falta de éxitos de los suyos a comienzos de los 60: “Los aficionados del West Ham nunca han sido recompensados por unos resultados favorables, pero siguen viniendo a Upton Park porque disfrutan del buen juego de su equipo. Otros clubes acabarán sufriendo por la creencia de que los resultados lo son todo. Este pensamiento ha sido y será la ruina para el fútbol inglés”.


Con Greenwood, los londinenses crearon un equipo muy competitivo con jugadores que provenían de la cantera del club como Geoff Hurst o Bobby Moore, y la prensa no tardó en bautizar a los granates como “The Academy Of Football”, por su destreza para formar futbolistas que a muy temprana edad ya estaban preparados para dar el salto a la máxima categoría. La maquinaria ha seguido funcionando a lo largo de los años y la academia sigue abasteciendo al primer equipo de jóvenes promesas que sienten los colores de los Hammers tras toda una infancia defendiendo el escudo del castillo y los martillos.

En los años 90 la cantera de los Hammers volvió a tener una buena “añada” dando numerosos jugadores de calidad que comenzaron su carrera en Upton Park antes de emigrar a otros conjuntos de más renombre. Los todopoderosos clubes de la Premier echaron sus redes en el West Ham sabiendo que la preparación en la Academia les ofrecía jugadores con un corte distinto al habitual en Inglaterra, con un plus adicional de calidad. Los granates nunca han ocultado que las ofertas que llegan a su puerta son irrechazables, pero confían ciegamente en que la cantera siga haciendo su trabajo y puedan reemplazar cuanto antes a las estrellas que parten en busca de retos mayores. Rio Ferdinand, Frank Lampard, Michael Carrick, Joe Cole o Jermain Defoe fueron los mayores estandartes de la hornada de aquella década. Todos ellos han sido piezas básicas en sus equipos y en la selección nacional durante su carrera, pero nunca olvidaron todas aquellas enseñanzas que vivieron en “The Academy of Football”.

West Ham – Bradford City (Premier League 1999 – 2000)

Harry Redknapp contaba esta temporada 1999 – 2000 con tres grandes jugadores llegados de la cantera: Lampard, Ferdinand y Joe Cole. Aparte de ellos, el conjunto Hammer fue capaz de completar una plantilla bastante competitiva con un presupuesto muy alejado del de los grandes equipos de la Premier, con veteranos como Hislop, Stimac o el italiano Di Canio. En este encuentro se enfrentaban al Bradford City, un recién ascendido que llegaba a Upton Park con la intención de sacar un resultado positivo para evitar los puestos de descenso.

El partido comenzó muy accidentado. El guardameta Hislop se lesionó nada más comenzar por lo que el joven de 18 años Bywater tuvo que salir a defender la portería Hammer, haciendo su debut en la Premier League. Desde los primeros minutos se vio un choque muy abierto con opciones para ambos, pero no fue hasta el minuto 30 cuando se anotó el primer gol de la contienda. En ese primer tercio destacó un Lampard que llevaba el timón de su equipo y aprovechaba cada llegada al borde del área para buscar el disparo. Di Canio y Joe Cole encaraban con facilidad, incluso el italiano pidió un penalti de manera bastante agresiva, demostrando su incorregible carácter. En los últimos 15 minutos de la primera mitad se marcaron hasta 4 goles con protagonismo doble de Moncur, que tras poner por delante al West Ham y quitarse la camiseta, no bajó sus revoluciones y cometió un inocente penalti que dio el empate parcial al Bradford justo antes del descanso.

En la segunda parte se mantuvo el festival de goles. Lawrence adelantó a los visitantes con un tremendo fallo del nervioso Bywater, que estaba como un flan, y el propio delantero del Bradford olió el miedo y volvió a intentar un disparo lejano en el que tampoco estuvo afortunado el joven guardameta. El partido se ponía muy cuesta arriba para los Hammers con un sorprendente 2-4. Di Canio al mando de las operaciones tuvo varias ocasiones e incluso se le negó un nuevo penalti. Poco después, a la tercera fue la vencida y el árbitro señaló la pena máxima para “The Academy”. Lampard fue a tirarlo pero los galones de Di Canio pesaron más y tras un par de gritos del italiano al imberbe Frank, el inglés cedió para que el romano marcara.

El West Ham arriesgaba para conseguir al menos el empate. El joven Joe Cole mostró su mejor cara atreviéndose a todo, haciendo jugadas dignas de un futbolista más veterano. Esta confianza le sirvió para lograr su primer gol en la Premier y llevar la locura a las gradas de Upton Park. Otro error de Bywater casi manda al traste la remontada pero el destino estaba ya escrito y el mejor jugador del West Ham de aquel día debía poner la guinda al partidazo. Frank Lampard, tras innumerables intentos desde fuera del área, tuvo una merecida recompensa a su tesón y anotó con un precioso zurdazo el 5-4 definitivo. ¡Un choque de fútbol inglés en estado puro!