Argentina es el país que más Mundiales sub 20 ha ganado en la historia. 6 veces ha levantado este entorchado, quedando todavía en el recuerdo su primera victoria en 1979 liderados por un tal Diego Armando Maradona. Unos años después el Pelusa llevó a la “selección grande” a dos finales consecutivas en las que consiguieron alzarse con la Copa en 1986 en un Mundial recordado por el famoso partido ante los ingleses. Sin embargo, la década de los ochenta no fue tan exitosa para los jóvenes argentinos que tuvieron que esperar hasta 1995 para hacerse con un nuevo título. Desde entonces cuatro campeonatos más en la siguiente década donde destacaron cracks de la talla de Riquelme, Saviola, Agüero o el mejor de todos, don Lionel Messi.

Fue en el Mundial de 2005 de Holanda donde la Pulga con apenas 18 años mostró al mundo la clase de jugador que tendríamos la oportunidad de disfrutar durante la siguiente década, logrando tanto el título como el Balón de Oro del torneo. En Footballia se pueden ver varios partifdos del torneo entero, pero hemos decidido recomendar los cuartos de final contra una selección española que hasta ese momento había realizado un torneo perfecto y que contaba con tres jugadores que pocos años después levantarían la Copa del Mundo en Sudáfrica.

Argentina – España (Mundial sub 20 de 2005)

El camino de ambas selecciones hasta estos cuartos de final había sido muy diferente. Los españoles habían ganado los tres partidos del grupo sin apenas dificultades, incluso venciendo a Chile por un contundente 7-0 y reafirmaron su condición de favoritos goleando en octavos de final a Turquía. Los cuartos de final seguían siendo una maldición para el país en la selección absoluta y la presión era muy alta. El equipo contaba con tres futuros campeones del mundo: Fábregas, Silva y Llorente, además de varios jugadores que posteriormente se consolidarían en Primera División como Alexis, Juanfran, Zapater o Jose Enrique.

Enfrente se encontraba una selección argentina que comenzó fatal el torneo con una derrota por la mínima ante Estados Unidos, que fueron capaces de compensar en los dos siguientes choques para pasar a la siguiente ronda. En octavos derrotaron a Colombia con un gol en el descuento y llegaban a estos cuartos de final sin nada que perder ante uno de los mejores equipos de la competición. El capitán Zabaleta, Cabral, Garay o Ustari formaban una defensa muy seria que confiaba en los destellos del genio de Rosario para desnivelar los partidos.

El partido comenzó como se esperaba, la selección española intentando dominar el partido con los jugones del medio campo y Llorente de 9 de referencia para combinar con ellos y estar a la espera de posibles centros laterales. Los argentinos esperaban atrás su oportunidad, que llegó en el minuto 19 tras una falta lateral, horriblemente defendida por la defensa española, y que acabó con el remate a placer de Zabaleta para abrir el marcador. El combinado de Iñaki Sáez no cambió su plan y mediante el control del balón llegaron las ocasiones y el gol de Zapater, que lo celebró con la garra que siempre le ha caracterizado.

IMG_0068

Entonces el encuentro entró en una fase donde España fue netamente superior, creando ocasiones pero con la falta de gol que muchas veces ha faltado al combinado español en momentos clave. Los argentinos se defendían como podían, aguerridos, haciendo todas las faltas que podían dentro de la legalidad. ¡Vaya partido le dio Paletta a Llorente! Sin embargo, el fútbol no se gana con posesión sino con goles y ahí los argentinos se llevaron el gato al agua. Tuvo que ser el suplente Oberman el que rompiera la igualada con un gran pase de Messi y una salida a la desesperada de Biel Ribas, que vista en perspectiva quizás no era necesaria. Todavía sin recuperarse los españoles del golpe esta vez fue Messi, el que con un regate primoroso y una definición de manual sentenció el partido. Eso sí, con la ayuda de Molinero que hizo un despeje para olvidar. Quedaban 20 minutos, pero bien se los pudo calificar como de la basura, ya que si es difícil remontar un gol a un equipo como el argentino, dos ya se antojaba misión imposible.

IMG_0071

España se fue a casa con la sensación habitual de haber podido hacer mucho más en el torneo, mientras que los argentinos seguían su senda hacia el título que a la postre conseguirían tras dos victorias por 2-1 frente a Brasil y Nigeria respectivamente, con tres de los cuatro goles marcados por la Pulga. Messi jugó este torneo con el número 18 aunque ya se iba ganando por derecho propio llevar el 10 a la espalda que antes llevó el que fuera su ídolo y campeón del Mundial juvenil 16 años antes, Diego Armando Maradona.