Aunque nacido en Ucrania, Marians Pahars fue un delantero letón que desarrolló su carrera durante los años 90 y principios de la década de los 2000. Su velocidad y facilidad para el desborde hacían que también pudiese actuar por ambos flancos del ataque. Aunque no contaba con un gran físico, destacaba por ser un atacante habilidoso dotado de buena técnica y con una gran inteligencia para moverse tanto en el área como con espacios a espaldas de las defensas rivales. Llegó a ser comparado con el mismísimo Michael Owen.

Con 22 años ficharía por el Southampton, donde se convertiría en leyenda del club, en un conjunto donde conformó pareja en el ataque con otros jugadores destacados como James Beattie, Kevin Davies, Mark Hughes o el gran Matt Le Tissier, estos dos últimos en los últimos compases de brillantes carreras.

Inicios

Este futbolista se formaría en la modesta liga de Letonia, la cual, en el año del debut de Pahars como profesional en el Pardagava, 1994, estaba dando sus primeros pasos tras la escisión de la URSS en el año 1991. Tras un breve paso por el Skonto-Metals, el jugador letón llegaría al primer equipo del ya desaparecido Skonto Riga, conjunto que dominaría la liga desde su fundación hasta el año 2004, ganando la competición doméstica durante 14 temporadas consecutivas.

Jugaría 85 partidos para el conjunto de la capital anotando 44 goles entre los años 1995 y 1998, números que no pasarían desapercibidos en el viejo continente.

Refuerzo invernal

Tras ganar la cuarta liga consecutiva con el Skonto en noviembre de 1998, el Southampton lo fichó por recomendación del técnico Gary Johnson, que por aquel entonces era el seleccionador de Letonia, para revitalizar una plantilla que estaba en serios apuros para mantener la categoría.

Marians Pahars debutó en Abril en un partido contra el Coventry. Sus participaciones fueron cruciales para la consecución de la permanencia, pues anotaría tres goles en las últimas jornadas del campeonato. El primero serviría para conseguir un empate contra el Blackburn y los dos siguientes llegarían en la última jornada en un partido contra el Everton en el que los Saints se jugaban la permanencia.

Tres temporadas mágicas

Después del gran final de temporada, en la 99/00 estaba llamado a ser un jugador importante dentro de la plantilla del equipo rojiblanco. Durante los primeros 3 meses de competición fue el estandarte ofensivo del equipo anotando 7 goles en las primeras 13 jornadas con actuaciones brillantes en las que dejaba la sensación de ser imparable. Prueba de ello es el gol que le anota al Manchester United después de hacerle un caño al defensa holandés Jaap Stam. Pero este rendimiento se vio reducido en las siguientes jornadas de campeonato en los cuales experimentó una sequía goleadora que se prolongaría hasta el mes de febrero. Con el equipo en la zona baja de la tabla, aunque nunca en descenso, Marians Pahars recuperó su mejor versión para el tramo final de la temporada y así ayudar al conjunto del sur de Inglaterra a obtener la salvación, acabando la temporada con unos registros notables: 33 partidos y 13 goles que lo convertirían en el máximo goleador del equipo.

El año siguiente sería muy similar en rendimiento con un arranque espectacular: un doblete al Liverpool en un partido que remontaría un 0-3 adverso en los últimos 17 minutos de partido. Anotaría 6 goles en las primeras 8 jornadas y terminaría con 9 al final del curso. Pese a su irregularidad goleadora fue un fijo en las alineaciones durante toda la temporada al igual que su compañero James Beattie, con quien se entendía a las mil maravillas, conformando una de las mejores parejas de ataque que militaron en el conjunto de The Dell.

Marians Pahars

Fue en la temporada 01/02 cuando explotó dicha conexión. Ambos jugadores mejoraron sus registros personales en esta temporada y se consolidaron como una de las mejores parejas de atacantes de toda la competición. Finalmente, Marians Pahars conseguiría la tan ansiada regularidad que no había encontrado en anteriores temporadas anotando 14 goles en liga, a pesar de jugar, en ocasiones, lejos del área o escorado en banda. El Southampton se salvaría sin apuros otra temporada más.

El jugador letón había demostrado en los años que había estado en el conjunto británico que era un jugador tremendamente desequilibrante y con números importantes de cara a portería. Y aunque siempre acusó su irregularidad, fue un fijo en las alineaciones de todos los entrenadores que tuvo durante esta época, hasta el momento en que aparecieron las lesiones.

Cuatro años en el dique seco

Con 25 años y en el apogeo de su carrera, la trayectoria de este jugador se vio truncada por un sinfín de lesiones en el tobillo, una hernia y problemas físicos de todo tipo. Debido a ello solamente pudo participar en 31 partidos anotando 4 goles. Participaría en la Eurocopa de 2004 con su selección, que conseguiría clasificarse sorpresivamente tras eliminar a Turquía en la repesca.

Con 29 años, jugó su última temporada para el Southampton, tras descender el equipo a segunda división el año anterior. Dejó el club tras 7 temporadas y media en las que jugó más de 100 partidos y anotó 43 goles, dejando un gran recuerdo en su afición y jugadas que jamás se olvidarán.

Últimos años Marians Pahars

Tras dos cursos en el Anorthosis chipriota, regresaría al Skonto durante una temporada.

Su despedida se produciría tras los dos partidos que jugó para el Jürmala a los 33 años, finalizando una carrera en la que había dejado destellos de gran jugador y un historial interminable de lesiones.

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