El legado que ha dejado Johan Cruyff en el futbol moderno

Johan Cruyff, como entrenador, quiso plasmar esta forma de ver el fútbol en sus equipos y llevarla hasta sus máximas consecuencias.

La forma en la Johan Cruyff veía el futbol

Lo probó primero en el Ajax, y lo confirmó en el Barça. Allí, instauró un 3-4- 3 con rombo en el centro del campo, que sería el sistema de referencia durante ocho años. Incluso obligó a todos los equipos de la cantera a jugar así. Un líbero con buena salida de balón, dos marcadores rápidos y agresivos con poca incorporación al ataque (hasta la llegada de Sergi), un mediocentro – el 4 – que sería la quintaesencia del estilo, ordenando al equipo con pelota, iniciando el juego y marcando siempre el ritmo del equipo, dos interiores con buen trato de balón y llegada al área, un media punta también con llegada al área, con juego sencillo de apoyos y descargas, un delantero centro y dos extremos bien abiertos. A menudo se oía aquello de que los extremos jugaban con cal en los talones.

El sistema se mantuvo bastante fijo y ortodoxo durante las dos primeras temporadas de Johan Cruyff en el Barça para que el equipo lo asimilara bien, y después ya empezó a introducir más variaciones. Con la llegada de Laudrup, la posición de delantero centro clásico desapareció – hasta la incorporación de Romário – y el danés cada vez recordaba más al propio Johan en sus movimientos tácticos. En años posteriores fue introduciendo diferentes variaciones, como jugar con un solo extremo y poner un quinto centrocampista bien abierto en la otra banda.

Johan Cruyf iba un paso por delante

Otra variación que introdujo en el tramo final de la temporada 93-94 fue poner a Nadal de central junto a Koeman, manteniendo a Txapi Ferrer y Sergi Barjuan en los laterales. Ante las “acusaciones” de que había renunciado a su defensa de 3 y ahora jugaba con 4, Cruyff contestó: “no es por asustaros, pero en realidad, ahora jugamos con 2. La mayoría de equipos nos juegan con un delantero, ¿para qué queremos más defensas?”. Y en parte no le faltaba razón. Con la incorporación de un segundo central, los laterales jugaban incorporados al medio campo, y en la práctica eran dos defensas, no cuatro.

Puedes ver un gran número de partidos de futbol del Dream Team en nuestra hemeroteca particular.

Johan Cruyff con el Dream Team

Lo que no cambió nunca fue la filosofía de juego. “Si yo tengo la pelota, el contrario no puede marcar”. Esa frase que parece una perogrullada es la base del estilo. Si tú tienes la pelota, tú decides cómo se juega. Pero no se trata de tener la pelota porque sí, el juego de posición, resumido de manera muy simplista, consiste en ir avanzando siempre a través de encontrar el hombre libre. Para más detalles, lo explica maravillosamente Dani Fernández en el blog de Martí Perarnau.

Esa filosofía caló en el Barça más allá de la marcha de su ideólogo. Con excepciones como la de Bobby Robson, desde entonces el Barça siempre ha recurrido a esta idea para encontrarse. Y mientras tanto, los jugadores de la cantera se han seguido  formando bajo esta filosofía.

Entrenadores como Louis van Gaal o Frank Rijkaard, cada uno con sus particularidades, mantuvieron el plan y cuando llegó Pep Guardiola – piedra angular de la idea de Cruyff cuando era jugador – a entrenar al primer equipo, se encontró con jugadores como Xavi o Iniesta que eran hijos del sistema, ya maduros, e incorporó a otros como Piqué o Busquets.

Xavi e Iniesta, junto con otros ajenos al Barça pero con filosofía similar como Silva, fueron la base de la Selección campeona de Europa en 2008 y de las que vendrían después.

Hoy en día, ya sin Xavi, tanto el Barça como España intentan mantener ese estilo con otros jugadores, pero con una idea que se originó a finales de los 70 en un – hasta entonces – pequeño equipo holandés.