Kenny Dalglish es todo un mito en Anfield Road, teniendo incluso una grada con su nombre. El jugador escocés llegó a Liverpool en 1977 procedente del Celtic de Glasgow con la difícil misión de hacer olvidar al ídolo de la afición local, el doble Balón de Oro Kevin Keegan, que acababa de guiar a los Reds a su primera Copa de Europa. King Kenny no solo estuvo a la altura sino que en los 355 partidos que jugó con el Liverpool colaboró en el logro de tres trofeos continentales más para el club, además de 8 Ligas Inglesas. Cuando dejó el equipo de su vida en 1991 era el jugador de la historia del fútbol con mayor número de títulos.

No era la primera vez que Kenny llegaba a un equipo ganador con la intención de hacerse un hueco en el equipo. Con 16 años fichó por el Celtic de Glasgow justo un año después de que los Leones de Lisboa lograran la primera Copa de Europa de un equipo británico. Tardó un par de años en asentarse en el conjunto blanquiverde pero cuando lo consiguió fue un futbolista imparable. Sus 6 goles en el partido homenaje a una de las estrellas del Kilmarnock dejaron boquiabiertos a los aficionados del Celtic, que tendrían la suerte de disfrutar de a Dalglish durante casi una década en la que obtuvo 5 Ligas y 4 Copas Escocesas.

Con su selección estuvo presente en 3 Mundiales en los que no pudo pasar de la primera ronda en ninguno de ellos. Su mejor momento fue en el Mundial 1978 de Argentina, cuando estando ya sin opciones lograron una victoria de prestigio por 3-2 contra una Holanda que a la postre sería finalista.

Liverpool – Hamburgo (Supercopa 1977)

Este doble partido entre dos de los mejores equipos del momento fue una prueba de fuego para Kenny Dalglish en su primera temporada en Liverpool. Los caprichos del destino quisieron que el último ídolo local, Kevin Keegan, volviera a Anfield tras su millonario traspaso al Hamburgo. Un duelo espectacular entre dos leyendas del equipo inglés que venció King Kenny por K.O para mandar un mensaje contundente a su afición: «El número 7 de los Reds seguía en buenas manos».

El 1-1 en Alemania hacía prever un partido de vuelta igualado en Anfield. Se encontraban dos conjuntos con estilos muy diferentes y dos estrellas principales por bando: Keegan y Magath contra Dalglish y Mcdermott. Los primeros 20 minutos corroboraron esta igualdad, alternando ocasiones en ambas porterías. King Kenny parecía más activo que su homónimo del Hamburgo, pero fue Keegan el que puso en más apuros a la defensa Red provocando un penalti, que el árbitro no apreció. Poco después, tras un balón parado, Thompson abrió el marcador para el Liverpool con un poco de suerte tras varios rechaces en el área. Tras abrir la lata comenzó el asedio de los locales, liderados por un Mcdermott desatado que marcaría los tres próximos tantos de su equipo para acabar el partido con un hattrick.

Un Keegan impotente no encontraba el apoyo de los suyos. Ni Kaltz, bautizado como el nuevo Beckenbauer, ni Volkert, un extremo habilidoso, estuvieron a su nivel y se vieron superados en todo momento por el conjunto inglés.  Con el 4-0 en el marcador, los jugadores de ambos equipos se contagiaron de la fiesta de la grada y negociaron una pequeña tregua. Las pancartas de King Kenny se alternaban con los cánticos de recuerdo a Keegan y el You´ll never walk alone que invadió las gradas de Anfield.  Pero no estaba todo dicho, Fairclough hizo la manita y Dalglish puso la guinda a la exhibición con un sexto gol que completó una goleada histórica.

Keegan acabó consiguiendo los Balones de Oro de las temporadas 1978 y 1979, logrando además este último año la Bundesliga alemana. El inglés se quedó a las puertas de obtener una nueva Copa de Europa con el conjunto teutón, pero cayó en la final ante el Nottingham Forest. El inglés no volvería a alcanzar la gloria continental mientras veía como sus excompañeros de Liverpool y su sustituto Dalglish seguían aumentando su palmarés año tras año.

Liverpool – Brujas (Final Copa de Europa 1977 – 1978)

El entrenador Bob Paisley fortaleció al equipo durante la temporada con tres jugadores escoceses. Aparte de Dalglish, el defensa Hansen y el mediocampista Souness completaron un once que llegó por segundo año consecutivo a la final de la Copa de Europa. Enfrente el Brujas, repitiendo la final de la Copa de la UEFA de 1976. El partido se resolvió con un solitario gol de Dalglish tras una perfecta vaselina al guardameta, reafirmándose como el 7 del presente y el futuro del Liverpool.

En la Liga Inglesa, los Reds solo pudieron hacerse con la segunda posición detrás de un Nottingham Forest que acababa de subir de la Segunda División y que continuaría haciendo historia con dos Copas de Europa consecutivas en los años posteriores. Para hacerse con el título del año 1978 – 1979 tuvieron que deshacerse de un Liverpool, que cedía así el testigo continental a sus vecinos.

Consejo Footballia: El Brujas fue uno de los mejores equipos de la época pero no pudieron ganar ningún torneo continental. En los Cuartos de Final de la Copa de Europa hicieron un gran partido para vencer a un Atlético de Madrid dirigido por un joven Luis Aragonés.

Liverpool – Real Madrid (Final Copa de Europa 1980 – 1981)

Tras dos títulos consecutivos del Nottingham Forest, el Liverpool volvía a pelear por el trofeo, esta vez contra el Real Madrid. Los blancos ya contaban con la columna vertebral que elevaría a categoría de mito «El espíritu de Juanito». Junto al propio futbolista malagueño se encontraban Camacho, Stielike, Santillana o Del Bosque. El conjunto español no llegaba a una final de Copa de Europa desde que el Madrid de los yé-yé lograr el último título en el año 66.

El choque del Parque de los Príncipes estuvo muy igualado y se decidió al final con un solitario gol de Kennedy. Tras un saque de banda, el lateral izquierdo Red se aprovechó de la pasividad de la defensa blanca y fusiló a un Agustín que poco pudo hacer ante el disparo a quemarropa. Con su tercer título, los ingleses igualaban a Ajax y Bayern, quedando solo por detrás de sus rivales de aquella noche.

Consejo Footballia: El Liverpool dominaba el continente europeo pero en la Copa Intercontinental fue totalmente superado por el Flamengo de Zico. Partido muy recomendable para ver con doblete del goleador Nunes.

Liverpool – Roma (Final Copa de Europa 1983 – 1984)

Tres temporadas después, el Liverpool volvía a pelear por la Copa de Europa. Los goles del joven galés Ian Rush en las rondas anteriores fueron la clave para que el equipo de Anfield se plantara en la final. Esta vez el más difícil todavía, contra la Roma en el Olímpico de la capital italiana. Los granates contaban en sus filas con dos de los integrantes de la gran Brasil de 1982, Falcao y Cerezo, y fueron un dolor de cabeza para los Reds. Sin embargo, la experiencia en finales del equipo nuevamente liderado por Dalglish, consiguieron que el encuentro llegara a la tanda de penaltis. Ahí comenzó el show del portero, Grobbelaar.

En aquella mítica tanda, el guardameta patentó su particular estilo para poner nervioso al oponente. Con movimientos de brazos y de piernas, que serían bautizados como “las piernas de algodón o de spaguettis”, el delantero de la Roma Graziani no pudo soportar la presión y envió el balón a las nubes, mandando un nuevo título para Liverpool.

Consejo Footballia: Por supuesto, no perderse una de las tandas de penaltis más espectaculares de la historia de la competición.

Liverpool – Everton (Final FA Cup 1985 – 1986)

Tras la trágica final de Heysel, en la que la derrota del Liverpool en el césped fue lo de menos, Dalglish se convirtió en entrenador – jugador del club de sus amores. En su primera temporada combinando ambos cargos logró el único doblete de Liga y FA Cup de la historia del Liverpool. Aunque Dalglish fue poco a poco saliendo de las alineaciones para dar la alternativa a las nuevas generaciones de Reds, en esta campaña su aportación fue clave, incluso saliendo de titular en el derbi de Merseyside de la final de la FA Cup.

En una gran final, el Everton se puso por delante con un gol de Lineker, pero el olfato goleador de Rush seguía inalterable. El galés marcó un doblete, que junto al tanto de Johnston añadían un nuevo título a una temporada histórica para el reciente entrenador – jugador, King Kenny.

Consejo Footballia: Dalglish estuvo varios años más alternando el césped y el banquillo, pero fue a finales de la temporada 1986 – 1987 cuando marcó su último gol con la camiseta Red. Fue en esta goleada contra el Nottingham Forest, que por supuesto recomendamos ver en Footballia.

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