En la temporada 2010-2011 el Tottenham volvía a la Champions League tras casi 50 años sin participar en la máxima competición continental. Los Spurs vencieron en la ronda previa al Young Boys suizo antes de entrar en un bombo que les encuadraría en un grupo complicado con Twente, Werder Bremen y el campeón de Europa en aquellos momentos, el Inter de Milán. En la tercera jornada los ingleses visitaban el Giuseppe Meazza para dirimir el primer puesto del grupo ya que ambos conjuntos llegaban con 4 puntos y nos hicieron disfrutar de un auténtico partidazo. Un choque recordado por la exhibición de Gareth Bale que con 21 años hizo su presentación internacional marcando un hattrick y volviendo loco a Maicon, uno de los mejores laterales derechos de la época. En el Inter de Etoo, Sneijder o Zanetti daba sus primeros pasos un jovencísimo brasileño de apenas 18 años, que esta misma temporada se ha convertido en el fichaje más caro del fútbol español, Philippe Coutinho.

Inter de Milán – Tottenham (Fase de grupos Champions League 2010 – 2011)

El Tottenham contaba con uno de los mejores equipos de su historia. Además del propio Bale, el 11 inicial estaba formado por grandes futbolistas como Modric, Lennon o el larguirucho Crouch. Pero el partido comenzó de la peor manera posible para los ingleses con 3 goles para los italianos en apenas 15 minutos y la expulsión de su guardameta Gomes, que realizó un claro penalti. El croata Modric fue el sacrificado para que entrara Cudicini a defender la portería, dejando a los Spurs sin su cerebro. El Inter de Benítez, que llevaba una temporada bastante irregular, demostró todas las virtudes que le sirvieron el año anterior para alcanzar un histórico triplete de la mano de Jose Mourinho. Por su parte, Bale y Lennon intentaban resucitar por las bandas a un equipo que parecía muerto, pero fueron los neroazzurri los que prácticamente sentenciaron el encuentro con el cuarto tanto de Etoo tras un gran pase de Coutinho. Philippinho fue mejorando progresivamente durante el partido, demostrando la calidad que le había llevado a ser una de las mayores promesas del fútbol brasileño. Las cifras al descanso no engañaban, más de una decena de tiros del Inter por apenas uno del Tottenham para un 4-0 justo, al que se añadía la expulsión de Gomes para dejar el choque visto para sentencia.

El único interés para la segunda parte parecía ser el número de goles que el Inter iba a marcar para completar una goleada de leyenda, pero Gareth Bale tenía otros planes… El galés salió enchufado con la intención de acortar distancias y de mostrar al mundo las virtudes que le habían hecho ser la gran esperanza de futuro de los aficionados de White Heart Lane. Apenas tardó 7 minutos en dejar su sello con una arrancada “marca de la casa” con la que superó a toda la defensa italiana para marcar el gol de honor. Benítez se dio cuenta de la amenaza y protegió a su equipo con varios cambios defensivos, como el defensa colombiano Córdoba, dando el mensaje de que se conformaba con mantener el resultado. El partido se convirtió en un toma y daca, incluso en distintas fases los Spurs llevaron el peso del encuentro, olvidándose de su inferioridad numérica y creando mucho peligro por las bandas con Lennon y Bale.

Y llegaron los últimos minutos del choque… Parecía mentira que Bale llevara 90 minutos en sus piernas ya que volvió a sacar su “moto” a pasear para superar de manera insultante a la retaguardia neroazzuri y calcar de nuevo su anterior gol. Arrancada por la izquierda y balón cruzado a la cepa del poste. Ya en el tiempo de descuento, un nuevo tiro en diagonal a pase de Lennon metió el miedo en el cuerpo a los italianos, que agradecieron enormemente que el partido se acabara y los ingleses no pudieran completar una remontada histórica. Finalmente, ambos equipos lograron clasificarse para la siguiente ronda, siendo eliminados en cuartos de final ante Real Madrid (Tottenham) y Schalke 04 (Inter), respectivamente.

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